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Mieloma multiple.

 

El Mieloma Múltiple es una enfermedad maligna que se origina debido a una proliferación (multiplicación) anormal y excesiva las células plasmáticas. Las células plasmáticas se encuentran en la médula ósea que es un tejido blando localizado en el interior de algunos huesos del organismo. Estas células forman parte del sistema inmunológico y son las encargadas de fabricar anticuerpos (inmunoglobulinas). 

 

No se conoce la causa que provoca su aparición. No es contagioso ni hereditario. Es más frecuente en personas de edad avanzada.

 

¿Cuáles son las manifestaciones clínicas?
Las células plasmáticas del mieloma múltiple fabrican una inmunoglobulina anormal que se denomina componente monoclonal o componente M. Este se puede detectar en exámenes de laboratorio. Al mismo tiempo disminuye la producción de inmunoglobulinas normales. Esto ocasiona alteraciones en el sistema de defensas (sistema inmunológico) y predispone al paciente a contraer distintas infecciones. 
Con el tiempo la acumulación de células plasmáticas en la médula, ocasiona lesiones en los huesos. Por ese motivo el paciente puede presentar dolores óseos y fracturas patológicas que son aquellas que se producen ante traumatismos mínimos o en forma espontánea.
Hay una disminución en la producción de glóbulos rojos que determina la aparición de anemia. 
Los pacientes con mieloma múltiple pueden presentar también alteraciones en la función de los riñones. 


¿Qué se debe hacer ante la sospecha de un Mieloma Múltiple?
Cuando estamos ante un paciente que tiene síntomas que podrían corresponder a un Mieloma Múltiple se deben realizar distintos exámenes de laboratorio en sangre y orina para detectar la presencia del componente M. Evaluar el nivel de inmunoglobulinas. Se debe investigar si hay anemia, alteraciones en la función de los riñones, el nivel de calcio en sangre entre otros estudios.
Como el Mieloma ocasiona alteraciones en los huesos se deben realizar radiografías óseas y, en algunos casos resonancias magnéticas para detectar lesiones líticas (zonas de destrucción del hueso) o fracturas.
Se debe realizar además una punción biópsica de médula ósea que es un procedimiento relativamente sencillo que se realiza con anestesia local. A través de una aguja larga se punza el hueso de la cadera para obtener una muestra de sangre medular y un trocito de hueso. Sobre el material obtenido se llevan a cabo distintos exámenes, para evaluar la cantidad y las características de las células plasmáticas, determinar el inmunofenotipo, detectar la presencia de alteraciones genéticas.

 

¿Cuál es el tratamiento?
Aunque en la actualidad el Mieloma Múltiple no es una enfermedad curable, con el tratamiento los pacientes pueden llevar una vida normal durante años e incluso décadas. 
Es importante conocer que el Mieloma Múltiple es, en general, una enfermedad indolente, es decir de crecimiento lento. 
Habitualmente está precedido por lo que se denomina Gammapatía Monoclonal de significado incierto. Esta se caracteriza porque el número de células plasmáticas anormales en la médula ósea es bajo (menos de un 10% del total de células), encontramos en sangre el componente M, pero el paciente no tiene ninguna manifestación de enfermedad. 
Podemos encontrarnos con que el paciente tiene un mayor número de células plasmáticas malignas en su médula (entre el 10 y el 30%) pero sin ningún tipo de afectación clínica, en este caso estamos ante un Mieloma Smoldering o Indolente.
Finalmente el paciente puede presentar un Mieloma Sintomático. En este caso, además de presentar células plasmáticas anormales en la médula ósea y componente monoclonal en sangre, tiene síntomas ocasionados por la enfermedad, anemia, alteraciones óseas, renales, etc.
Es fundamental definir correctamente cuál de todos estos cuadros presenta un paciente ya que ni la Gammapatía Monoclonal de significado incierto ni el Mieloma Smoldering o Indolente requieren tratamiento y pueden permanecer así durante años.
Por lo contrario, ante un Mieloma Sintomático, se debe iniciar tratamiento una vez confirmado el diagnóstico.
EL tratamiento se basa en la administración de distintos medicamentos cuya elección dependerá de la edad y las características del paciente y de las manifestaciones de la enfermedad.
Actualmente los medicamentos que se utilizan incluyen citostáticos como la ciclofosfamida, doxorrubicina, melfalán; inmunomoduladores como la talidomida y la lenalidomida, inhibidores de proteosoma como el bortezomib, corticoides como la dexametasona y la prednisona. Estos se administran en distintas combinaciones.
Además del tratamiento específico con las drogas antes mencionadas el paciente debe recibir bifosfonatos para reducir el dolor óseo y prevenir fracturas.
Un grupo de pacientes, dependiendo de la edad y de las condiciones clínicas, son seleccionados para recibir trasplante autólogo de células progenitoras hematopoyéticas.

 

¿Qué es el Plasmocitoma Solitario?
Un Plasmocitoma Solitario es un tumor formado por células plasmáticas malignas acumuladas en una localización única. 
En general está localizado en un hueso o en tejidos blandos.
Se manifiesta por dolor o por la presencia de un tumor palpable. 
EL tratamiento habitual es la administración de radioterapia en forma local.